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Le exigen a Google que pague por la utilización de contenidos periodísticos

Los editores de prensa franceses, alemanes e italianos se unieron y decidieron organizar un frente anti-Google. Le exigen que pague "un derecho" a los medios por la utilización de sus contenidos periodísticos actualizados y poder recibir una tajada del beneficio publicitario que ellos representan para el gigante de la Internet, que ha sumergido a la prensa en una crisis abismal con su motor de búsqueda.

 
En su misión han encontrado un aliado impensable: el presidente francés, François Hollande. El jefe de Estado recibirá el lunes en el palacio del Eliseo a Erich Schmidt, el patrón de Google, para discutir el mecanismo junto a la ministra de cultura, Aurelie Filipetti, y la ministra delegada numérica, Fleur Pellerin.
 
Hollande cree que debe existir una ley, antes de enero del 2013, para forzar a Google a compartir los beneficios creados por la información de contenidos de prensa en línea, en una suerte de extra derecho de autor. Un tema que discutió largamente con los editores de los diarios regionales franceses el jueves pasado, que se sorprendieron de "cómo conocía profundamente el dossier del caso".
 
Google había amenazado al gobierno francés el pasado 18 de octubre, con la idea de que no referenciaría más los sitios de los medios franceses en su motor, si se aplicaba un impuesto semejante. No había percibido que el movimiento de los editores se está extendiendo en todos los países europeos y en Brasil. Era el primer gesto de unidad de los medios después de enfrentarse a las pérdidas, desafíos tecnológicos y crisis de sector que les genero su modelo en Internet.
 
Alemania fue el iniciador del movimiento cuatro años atrás, con el apoyo de toda la prensa alemana. El parlamento alemán aprobara la "Lex Google" en febrero.
 
La "Lex Google" divide al gobierno francés, a los periodistas digitales y a editores en Francia. El impuesto sería un derecho que Google debería enviar a los medios de prensa por la utilización de sus contenidos actualizados, que llevan los visitantes a su motor.
 
Según la presidenta de la Asociación de la prensa de información publica y general Nathalie Coli, "Google es un gigante publicitario que consigue en Francia 1.200 millones de euros de ganancias en publicidad contra menos de 200 millones de toda la prensa en línea". Los editores franceses han perdido 1.000 millones de euros en publicidad entre el 2010 y el 2012, que han sido cooptados por Google y otros motores.
 
Google no está de acuerdo: "Crear un impuesto sería nefasto para Internet y los internautas", dijo Olivier Esper, director de relaciones institucionales.
 
En plenas negociaciones con los franceses en el 2010 y ante las quejas, Google dijo: "Nosotros consideramos que la información no tiene valor. Entonces no la compraremos jamás".
 
La polémica ha estallado en Francia y probablemente termine en los tribunales. Si bien Hollande es favorable a la ley, su ministra numérica Fleur Pellerin prefiere un "acuerdo entre las organizaciones representativas de los organismos de prensa y Google" para evitar el combate judicial.
 
Un ultimátum estaría dispuesto a lanzar el gobierno francés: Google encuentra un acuerdo con los editores en tres meses o promulgaran la ley.
 
En plena crisis de la prensa y con recesión económica europea, el gobierno socialista quedó sorprendido e impresionado por la coordinación en la movilización de la prensa europea en torno a Google. Los primeros fueron los alemanes. Pero la semana pasada, los editores franceses le advirtieron a Google que pagara por sus contenidos, como antes los brasileños. El movimiento se extiende ahora a los españoles, los suizos y los belgas. Es una batalla por la sobrevivencia de la prensa, la creatividad, la mantención de la calidad periodística como está siendo planteada.
 
Los franceses se preguntan si se debe encontrar un mecanismo para compensar por parte de los motores de recolección de contenidos periodísticos o si debe ampliar el tema a la tributación de los medios digitales. Prefieren por ahora la batalla con los motores de "search" o búsqueda. Google tiene el 93 por ciento del mercado. En Francia, Google solo paga 5 millones de euros de impuestos sobre una ganancia de 1.200 millones de euros anuales.
 
Los editores sostienen que cuando un internauta tipea una palabra clave sobre Google, los resultados provienen de la prensa. Por lo tanto quieren beneficiarse de esa contribución de alguna manera pues, hasta ahora, solo el motor de búsqueda se beneficia. El "derecho de vecindad" que proponen los editores es que cada vez que el motor muestra un contenido proveniente de la prensa, esta acción genere automáticamente el derecho a una remuneración para la prensa.
 
Estos aportes permitirían sacar a la prensa de la crisis a la que las nuevas tecnologías la han sumergido y rentabilizar su inversión en lo digital.
 
Pero el sindicato de prensa independiente en línea (SPIIL) no apoya la idea de la ley. Cree que este movimiento no resolverá los problema económicos de la prensa. Es mas: considera que los medios necesitan de Google y de su referenciación para sobrevivir.

 

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