Uncategorized

La cámara del Galaxy S9 destaca por encima de todas

Tras confirmarse los rumores, este domingo podemos afirmar que el Galaxy S9 tiene un juego de cámares y lentes que lo hacen destacar por encima de otros terminales. Hay varias cosas de este componente que son bastante interesantes. De hecho, no sería extraño que las veamos pronto en productos de otros fabricantes.

Una de las más llamativas está en el objetivo de la cámara principal. El Galaxy S9 Plus incorpora una cámara dual para lograr con la segunda acercarnos al motivo que queremos captar, como en el Galaxy Note 8. Además de una segunda cámara con telefoto (zoom óptico), incorpora una cámara con angular amplio, que es la que tradicionalmente usamos para hacer la mayor parte de fotos con un teléfono, viene con una particularidad muy interesante: su luminosidad variará entre f/1.5 y f/2.4.

A la izquierda un objetivo cerrado con un diafrafma f/22, a la derecha abierto con un diafragma f/2.8.

A la izquierda un objetivo cerrado con un diafrafma f/22, a la derecha abierto con un diafragma f/2.8. (Ramón Peco)

En realidad resulta paradójico llamar a esto innovación, porque los objetivos de las cámaras tradicionalmente han permitido variar lo que se denomina la apertura de diafragma. Pero eso, que tan común era incluso en cámaras muy modestas, es una rareza en las cámaras de los teléfonos móviles. De hecho, hay que remontarse precisamente a un teléfono de Samsung de hace años para encontrar algo así: se trataba del Galaxy S4 Zoom.

La mayor diferencia entre esta nueva lente y la de una cámara tradicional se encuentra en que el Galaxy S9 solo ofrece dos puntos fijos de luminosidad en su apertura: 1.5 y 2.4, sin ofrecer todos los puntos intermedios como f/1.8 o f/2.0 que en determinado momento pueden servir para ajustar mejor la imagen.

Se han lanzado smartphones con cámaras con una luminosidad variable, pero eran sobre todo por su diseño cámaras con un smartphone acoplado

El motivo por el que hemos dejado de ver un diafragma variable en las cámaras de los teléfonos se debe principalmente a una razón: el diminuto tamaño de estas. La miniaturización de los componentes complica insertar un mecanismo de captura de imágenes en el diminuto grosor que hoy tiene un teléfono. Simplemente no hay espacio ni separación suficiente entre lente y sensor.

Pero también hay otra razón de peso. La luminosidad de los objetivos de los móviles está creciendo cada vez más. En el caso del Galaxy S9 con su diafragma f/1.5 es todo un récord. El Galaxy S8 llegaba al mercado con un objetivo con un diafragma con una abertura de f/1.8. Sobre el papel la diferencia parece mínima entre ambos terminales, pero en la práctica hay un salto apreciable de luminosidad entre un objetivo y otro.

Hay un salto apreciable de luminosidad entre la cámara del Galaxy S9 y la de del Galaxy S8

Pero una mayor abertura de diafragma del objetivo no sólo repercute en la mayor cantidad de luz que capta la cámara. Hay algo en lo que también influye: la profundidad de campo que se capta al hacer una foto. Dicho de otra forma: el área enfocada de la imagen, que se reduce según aumenta la luminosidad del objetivo. Recuerden esto: una mayor luminosidad en el objetivo también equivale a un área enfocada menor.

Hasta la fecha esto no ha sido un grave problema, sobre todo para los que ven sus fotos únicamente en la pantalla de su teléfono. Pues otra consecuencia de la miniaturización de las cámaras de los teléfonos es que estas cuentan con sensores de imagen diminutos. Cuanto más pequeño es el sensor mayor es el área que aparece enfocada en la imagen.

Imagen captada con un Galaxy S8 sin usar el modo retrato, en planos detalle el objetivo f/1.8 de este terminal deja ver perfectamente una escasa profundidad de campo.

Imagen captada con un Galaxy S8 sin usar el modo retrato, en planos detalle el objetivo f/1.8 de este terminal deja ver perfectamente una escasa profundidad de campo. (Ramón Peco)

Algo que es muy cómodo, pues parece que todo está enfocado en las fotos que hacemos con el móvil. Pero que también tiene un problema estético: no podemos seleccionar un área de la imagen para que esta aparezca nítidas y el resto desenfocado. Que ha sido una de las cualidades con las que muchos fotógrafos han jugado históricamente en fotografía.

Es por eso que los fabricantes están usando cámaras duales y algoritmos de software para crear el denominado modo retrato. En el que, con mayor o menor fortuna, sólo un área aparece enfocada. Pero, atención, porque si contamos con un sensor de imagen de cierto tamaño y a la vez la luminosidad del objetivo aumenta, ese efecto de que todo parece estar enfocado en las fotos captadas con el teléfono ya no es tan acusado.

Cámara doble en el Galaxy S9 Plus

Cámara doble en el Galaxy S9 Plus (David Paul Morris / Bloomberg)

Al aumentar la cantidad de luz que se introduce en su sensor, mejora su comportamiento con poca luz pero es muy probable que crezcan los errores en el enfoque. Esa luminosidad creciente en el objetivo y ese tamaño del sensor de imagen, si es que finalmente el S9 cuenta con uno similar al del S8, la profundidad de campo será lo suficientemente reducida como para que tengamos que tener cierto cuidado al enfocar.

esto puede ser paradójicamente un problema para los que no quieren complicarse la vida al hacer fotos. Que son la mayoría.Para ello Samsung ha introducido mejoras de computación en sus procesadores y reducir el ruido hasta un 30% según la compañía.

Una menor profundidad de campo puede multiplicar las fotos que aparecen mal enfocadas, por eso se aplican una luminosidad variable en el objetivo

Por muy efectivo que sea el sistema de autoenfoque del Galaxy S9, que todo apunta a que lo será, se multiplicarán las fotos desenfocadas si el diafragma que usamos es de f/1.5. Incluso si este desenfoque no se percibe en la pantalla se percibirá al imprimir la foto en papel o verla en los cada vez más frecuentes televisores con resolución 4K, que ahí sí se ve hasta el último detalle (y por supuesto todos sus defectos).

Por eso parece que Samsung ha optado por introducir un diafragma con una luminosidad variable en la cámara. Al oscilar este entre una luminosidad de f/1.5 y f/2.4, este último valor garantizará, al menos en condiciones en las que abunde la luz, que sea sencillo captar un área nítida mayor.

Fuente: La Vanguardia

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Menu