Las votaciones cerraron  y empezó el escrutinio, tras una jornada que transcurrió en un clima de tranquilidad donde más de ocho millones de dominicanos estaban llamados a las urnas para elegir al nuevo presidente.

El mandatario Luis Abinader, puntero en las encuestas y aspirante a revalidar su mandato, tenía como rivales en la papeleta al tres veces presidente Leonel Fernández, de la Fuerza del Pueblo, y al el exalcalde de la segunda ciudad más importante del país, Abel Martínez, candidato del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Los tres prometían más controles a la migración de haitianos.

Abinader, de 56 años y quien llegó al poder en 2020 a través del Partido Revolucionario Moderno, se aseguraría un nuevo mandatario de cuatro años si su triunfo supera el 50% de los votos, con lo cual evitaría pasar por una segunda vuelta de votación.

“Todo el territorio nacional estamos dando de manera pacífica y ordenada y como hermanos que somos todos los dominicanos que hoy sencillamente vamos a (tomar) una decisión y al final del día nos vamos a unir todos siempre luchando a favor de la República Dominicana”, expresó Abinader tras emitir su voto antes del mediodía.

El candidato opositor Abel Martínez, de 52 años, también sufragó temprano y destacó se trata de un “ejercicio democrático positivo”, al tiempo en que llamó a los dominicanos a que concurrieran a votar ante reportes de poca afluencia en algunos centros electorales al inicio de la jornada. «Que vaya a su centro de votación, que ejerza el derecho al voto y con él poder hacer el verdadero cambio para el país».

En una mañana tranquila, Abelardo Ubrí Antomarche, profesor residente en una zona del este de Santo Domingo, la capital, fue uno de los primeros en votar. “El tema es que hay que votar, sea como sea, pero hay que votar porque tenemos que tener una dirección de personas, que son las que rigen el Estado y tenemos que votar por eso”, señaló.

Ernestina Durán, una jubilada del sector de la salud, dijo que sufragó con el objetivo de que el gobernante que lidere el país caribeño para los próximos cuatro años encare los problemas básicos de la población. “Hay que luchar mucho en educación, hay que luchar mucho por la salud, especialmente por la salud mental”.

Abinader, uno de los líderes más populares de la región, ha apuntalado su aceptación con controvertidas medidas para enfrentar el repunte de la migración de haitianos, ante el declive de la nación vecina por el impacto de la violencia y las pandillas acentuado desde el asesinato en 2021 del entonces presidente Jovenel Moïse.

Un tema que también han abordado los otros dos candidatos opositores con promesas para controlar el flujo migratorio y mantener las deportaciones.

El mandatario y candidato a la reelección inició durante su gestión la construcción de un muro fronterizo en febrero de 2022, en un planteamiento similar al del exmandatario Donald Trump en Estados Unidos, para impedir el cruce masivo de haitianos hacia República Dominicana en una frontera de cerca de 400 kilómetros.

Pero, además, se ha negado a levantar campos de refugiados para quienes huyen de la violencia e inestabilidad en Haití y ha incrementado las deportaciones de migrantes indocumentados a más de 175.000 en el último año, según cifras del gobierno.

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