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Venezuela libera el dólar y aumenta 40% el transporte

Sobre llovido, mojado. En medio de una feroz crisis económica y un creciente malhumor social, el gobierno de Nicolás Maduro anunció ayer un sorpresivo ajuste del 40% para las tarifas de los pasajes urbanos e interurbanos, que son utilizados en su gran mayoría por las clases trabajadores más humildes, el electorado básico del chavismo.

Pero las malas noticias no se detuvieron allí. En el debut del nuevo sistema cambiario anunciado el miércoles, el dólar que desde ahora flota libre en la Bolsa cotizó a 170 bolívares, casi 27 veces más que la tasa oficial de 6,3 bolívares que se usa para compras de alimentos y medicinas. La cotización resultó apenas un 10,3% por debajo de la tasa del mercado negro de 187 bolívares al que el gobierno pretende combatir.

El aumento del boleto fue informado por el ministro para el Transporte y Obras Públicas, Haiman El Troudi, mediante una curiosa expresión: dijo a los periodistas que las políticas públicas en materia de transporte “están siendo aplicadas para el bienestar de la mayoría” que utilizan los colectivos. Con este incremento, el pasaje mínimo pasará de 8,50 a 12,6 bolívares. Según El Troudi, el ajuste para un total de 5.872 rutas será aplicado en dos etapas: la primera en un 20% desde marzo y la segunda desde agosto.

El aumento se aplicará en un momento de creciente descontento social, tanto en las clases medias hostiles al gobierno como en su electorado históricamente más fiel y asociado con los sectores más populares. La causa del malestar se asocia a una fenomenal escasez de productos diarios esenciales, que genera colas de horas en supermercados y comercios para conseguir mercaderías racionadas, y un contexto inflacionario del 60% medido en términos anuales, uno de los más altos del mundo. A ello se agrega una sequía de dólares que ha deprimido la economía a sus niveles mínimos. Y el desconcierto en la población por el inicio de un nuevo sistema cambiario que ha sido recibido por grandes críticas por la oposición y los economistas. El sistema tendrá tres tasas: la de 6,3 bolívares (que cubre el 70% de las transacciones); otra de 12 bolívares para viajes (30% de intercambios) y el sistema flotante en la Bolsa. La liberación parcial implica una devaluación del 95%, según un consenso entre economistas, con un dólar paralelo en torno a 185 bolívares.

Los ingresos del Estado venezolano han mermado notablemente en los últimos meses debido a la caída del precio internacional del petróleo. El crudo explica el 96% de los ingresos del país. Hace unas semanas, Maduro propuso un gran debate nacional en torno a un eventual aumento del precio de las naftas, que no se toca desde 1989, cuando un alza del boleto por el aumento del combustible en medio de un fuerte ajuste del FMI disparó una rebelión popular –conocida como “el Caracazo”– que se saldó con casi 300 muertos.

Clarín

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