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Por su enfermedad, Chávez limita la campaña para la reelección

 

Que sí, que no. Que se inscribirá como candidato a presidente para su tercera reelección en octubre por Internet o que lo hará en una carpa sobre la vereda de la Comisión Nacional Electoral para evitar caminar y subir escaleras, algo que el cáncer le impide hacer con facilidad. Lo concreto es que Hugo Chávez tiene tiempo hasta el 11 de junio para realizar el trámite indispensable para lanzar su candidatura, que antes era un gran acto y que ahora sería a distancia. Tampoco, esta vez, el caudillo se lanzará a recorrer el país. Sus problemas de salud limitarán sus apariciones públicas . Su campaña para seis años más de presidencia –y tras 13 de gobierno– promete ser virtual y televisiva. A control remoto.
 
“No voy a ser un caballo desbocado como en el pasado, pero sí un búfalo”, ya ha advertido Chávez al referirse a las limitaciones por su enfermedad. Sin embargo, sus reducidas apariciones públicas han vuelto a generar una ola de rumores sobre sus condiciones físicas.
 
La información que en estos días circula en Venezuela, asegura que PDVSA –la petrolera estatal y principal fuente de ingreso del Estado venezolano–acaba de comprar en Estados Unidos toda la i nfraestructura electrónica y de equipos de televisión para fortalecer la presencia del presidente por teleconferencia en los últimos rincones del país a los que no podrá llegar como antes . La compra incluye una flota de sofisticados ómnibus como el que utiliza el presidente Barack Obama en su campaña. Los motorhomes son blindados, verdaderos departamentos móviles, con pantalla en el exterior y micrófonos.
 
Desde que el 11 de mayo, Chávez regresó por última vez a Caracas desde Cuba –donde finalizó el tratamiento de rayos y quimioterapia contra el cáncer que le fue diagnosticado hace un año en la pelvis y lo ha obligado a someterse a tres intervenciones quirúrgicas– ha tenido cinco apariciones mediáticas . Tres telefónicas y dos con su gabinete, de una hora promedio, cuando en sus 13 años anteriores no dejaba ni un día sin hablar en cadena de radio y televisión con una mínima de 3 horas y una máxima de 9 horas de duración.
 
Hasta ahora nadie lo ha visto caminando o de pie ante la cámara . Salvo un breve paseo que hizo al bajar del avión que lo trajo de La Habana. Sus otras pocas apariciones públicas lo han mostrado sentado en la inmensa mesa de reuniones con sus ministros en el palacio de Miraflores. Tampoco ha comentado el estado de su salud –lo que sigue siendo un secreto de Estado–, sólo afirmó que se está “recuperando” y que será el candidato oficialista.
 
La inscripción de los candidatos presidenciales ante el Consejo Nacional Electoral vence el 11 de junio. Ya el candidato único de la oposición, Henrique Capriles, ha fijado su anotación para el próximo 10 cuando s e realizará una multitudinaria marcha para acompañarlo en el evento, mientras que Chávez no ha querido revelar la fecha de su trámite.
 
La campaña sedentaria, a control remoto y mediática de Chávez, contrasta con el vigor y empuje de su rival Capriles, quien desde hace tiempo recorre “casa por casa” para poder visitar todos los rincones y dar tres vueltas al país. Chávez ha aupado a sus comandos y simpatizantes para esforzarse y hacer una campaña más intensa sin “triunfalismo” para ganar de manera “arrolladora”, y dijo que él los apoyará a distancia.
 
Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y Jorge Rodríguez, jefe del comando chavista “Carabobo”, organizan la campaña y movilizaciones sin la presencia de su líder máximo . Dicen que pueden inscribir a su candidato por Internet y la presidente del poder electoral, Tbisay Lucena, aseguró que le montará una carpa para que no tenga que caminar ni subir escaleras.
 
Los chavistas están conscientes de las limitaciones de su líder. “Llevar al presidente a una campaña electoral lo ‘liquidaría totalmente’, debido a la enfermedad que lo aqueja, por lo que los militantes deben ‘preservar la vida de Chávez’ para que pueda ganar con una diferencia por lo mínimo del 10 %.”, dijo el teniente Joel Acosta Chirinos, que lo secundó en la intentona golpista de 1992.
 
La incertidumbre ayer creció por un rumor publicado por el periodista norteamericano Dan Rather, que con una fuente anónima aseguró que Chávez tenía metástasis y que no le quedaban más de dos meses de vida, por lo que no llegará a las elecciones de octubre. Varios chavistas salieron ayer a negar el rumor por carecer de “seriedad” y “sustento”.
 
Fuente: Clarin

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