Internacionales_portada

Obama y Romney se enfrentan de nuevo en el último debate por la Casa Blanca

 

En vísperas del debate presidencial sobre política exterior que tendrá lugar hoy por la noche entre Barack Obama y Mitt Romney, existe una gran expectativa por el duro cruce que, según todo los pronósticos, tendrán sobre Cuba y Venezuela.
 
En efecto, durante su presidencia, Obama flexibilizó el embargo contra Cuba y declaró que Venezuela no es una amenaza para la seguridad nacional. Romney propone endurecer la posición en ambos casos, acusando a Obama de no haber frenado el avance del “eje Chávez-Fidel sobre la región”.
 
Durante el debate de hoy, que es el tercero y último que tendrán antes de las elecciones del martes 6 de noviembre, gran parte de la atención estará centrada sobre temas como el atentado contra el consulado estadounidense en Bengazi, en Libia; la relación entre Estados Unidos e Irán; el conflicto israelí palestino, y la cada vez más complicada situación en la Siria de Bashar Al Assad.
 
América latina nunca es un tema importante durante las campañas electorales presidenciales en Estados Unidos. Sin embargo, como el debate de hoy se desarrollará en Boca Ratón, en el estado de Florida, donde la comunidad cubanoamericano es poderosa y la venezolana está cada vez mas organizada, es difícil imaginar que Cuba y Venezuela no serán incluidas en las preguntas que hará el moderador Bob Shieffer.
 
Tanto Chávez como Fidel Castro están enfermos. Raúl Castro ha introducido recientemente una serie de reformas. Las posiciones de Obama y Romney no pueden ser más diferentes al respecto.
 
De acuerdo con un documento que hizo circular entre sus asesores, Romney considera que Venezuela y Cuba “están liderando un movimiento virulento bolivariano anti (norte) americano que busca socavar las instituciones democráticas y las oportunidades económicas”.
 
El documento acusa a Obama de no haber hecho lo suficiente para revertir “estas perturbadoras tendencias” y, también, por su apoyo al derrocado presidente hondureño Manuel Zelaya en 2009, un aliado de Chávez, y la flexibilización del embargo contra Cuba.
 
Recientemente, el compañero de fórmula de Romney, Paul Ryan, prometió que, si ganan la presidencia en noviembre próximo, serán “duros” contra el régimen castrista. En un acto electoral que tuvo en Versailles, un tradicional restaurante en Little Habana, uno de los clásicos centros de reunión de lo cubanoamericanos en Miami, Ryan criticó en particular la flexibilización de los viajes y remesas puesta en marcha por el presidente Barack Obama.
 
Lo que Ryan evidentemente no dijo es que –en tanto diputado por el estado de Wisconsin– en varias ocasiones votó en contra del embargo a Cuba. Y sin duda durante el debate de mañana, Obama le recordará a Romney esta gran contradicción de su candidato a vice presidente.
 
En respuesta a los comentarios de Ryan, la portavoz de la campaña de Obama, Jen Psaki, defendió las medidas adoptada por el presidente para presionar por un cambio democrático en la isla, de la misma manera que sin duda lo hará mañana el jefe de Estado.
 
La portavoz explicó las bondades de la flexibilización de los viajes y del envío de remesas, diciendo que “el mantener separadas a estas familias (cubanas) no haría nada por debilitar al régimen de Castro”.
 
“Eso es lo que haría el binomio Romney-Ryan, y necesitan explicar a centenares de miles de cubanoamericanos, que se han reunido nuevamente con sus familias, por qué es que ellos los quieren mantener separados”, subrayó Psaki.
 
Además, la portavoz del presidente recordó que se observa en Miami, en particular, y en Florida, en general, un cambio demográfico, en el que la nueva generación se muestra más favorable a la flexibilización de Obama que al endurecimiento que propone Romney.
 

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar