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Maduro acusa a la Casa Blanca de financiar a grupos violentos

El gobierno de Nicolás Maduro redobló ayer su enfrentamiento con EE.UU. Horas después de que el presidente venezolano anunciara la expulsión de tres funcionarios consulares de Washington acusados de injerencia en los asuntos internos y desestabilización, su canciller, Elías Jaua, acusó a la Casa Blanca de financiar “grupos violentos” y emplazó a los expulsados a dejar el país en 48 horas.

Fue el dato político más importante en una tensa jornada, marcada además por la continuidad de marchas de estudiantes en Caracas y en otras capitales del país. En una poblada conferencia de prensa en Caracas, el canciller acusó a Washington de haber montado un operativo para financiar a “grupos violentos” con la finalidad de derrocar al gobierno, en alusión a los movimientos de estudiantes y sectores de la oposición que desde el miércoles vienen tomando las calles de la capital.

“La embajada ha desplegado operativos principalmente en las universidades donde se han focalizado las acciones de violencia y protestas pero en el fondo es la cubierta para hacer el contacto con los dirigentes que captan para el entrenamiento y para la creación de organizaciones juveniles mediante las cuales se promueve la violencia”, dijo el canciller en rueda de prensa.

Jaua presentó como “prueba” de su denuncia tres correos electrónicos atribuidos a EE.UU. en los que habla de financiamiento para el entrenamiento de organizaciones juveniles. “Sin nuestra continua asistencia técnica y financiera es posible que las organizaciones que ayudamos a crear podrían ser forzadas a cerrar pues las opciones de financiamiento local se secarían por miedo a las posibles acciones del gobierno”, citó Jaua al leer uno de los supuestos mails.

El jefe de la diplomacia chavista identificó a los tres expulsados como Mary Machusquer y Elsen Gordon (los dos segundos secretarios con funciones de vicecónsul) y Clarck Cristopher Lee, segundo secretario de la embajada en Caracas. “Tienen 48 horas para dejar el territorio”, sostuvo.

La acusación de Caracas ocurrió un día después de que Venezuela rechazara los reclamos del secretario de Estado, John Kerry, por las persecuciones a opositores y se mostrara alarmado por “la insensata violencia”. Maduro, en cadena nacional, rechazó en la noche del domingo sus dichos, y acusó a EE.UU. de promover con ellas la desestabilización. Ayer, luego de los cargos por supuesta financiación a grupos violentos, la portavoz del Departamento de Estado, Jan Psaki, dijo que las denuncias “son falsas y carecen de fundamento”.

En la calle, y por segunda semana consecutiva, los manifestantes continuaron protestando por la crisis económica y la liberación de los detenidos. Las principales ciudades como Caracas, San Cristóbal, Valencia, Maracaibo, Isla de Margarita, Puerto Ordaz y otras se suman a las protestas. Las manifestaciones fueron espontáneas y pacíficas acompañadas de las ruidosas cacerolas, que luego son reprimidas por grupos paramilitares que van en motos armados y las fuerzas de seguridad. Hubo tanquetas militares que rodean las principales plazas.

Pero el temor principal se dirigía a lo que pueda pasar hoy en Caracas, durante la marcha convocada por el líder opositor Leopoldo López, con pedido de captura por instigación a la violencia. La sede de su partido, Voluntad Popular, fue allanada “violentamente” por la policía, según denunció la agrupación. López dijo que se entregará hoy pero el alcalde de Caracas, el chavista Jorge Rodríguez, anunció que desautorizaba la marcha porque no le habían pedido el permiso de rigor.

Fuente: Clarín

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