Internacionales_portada

Los cubanos ya pueden viajar «sin permiso» al extranjero

 

Los cubanos pueden, por primera vez en 50 años, viajar al extranjero sin pedir permiso a su gobierno a partir de hoy. Y ahora afrontan los problemas habituales de cualquier viajero o emigrante: el precio de los pasajes aéreos y que los países de destino, Estados Unidos y España principalmente, les conceda una visa.
 
La eliminación de la necesidad de pedir un permiso al gobierno entró en vigor desde las 00 hora local de este lunes. La ley establece que ahora todos los cubanos pueden viajar fuera del país si tienen pasaporte vigente, pues dejaron de ser necesarios el permiso de salida, o "tarjeta blanca", y la carta de invitación de alguien en el exterior.
 
Las autoridades aclararon sin embargo que no todos los cubanos pueden solicitar el pasaporte para viajar libremente, pues los deportistas, ciertos funcionarios, militares y profesionales "vitales" seguirán con restricciones para salir del país, que tiene 11,1 millones de habitantes.
 
El gobierno no ha divulgado hasta ahora la lista de profesiones "vitales", pero la semana pasada se informó que los médicos no están incluidos en esta nómina, por lo que podrán viajar sin trabas.
 
Al consulado de Estados Unidos acudieron hoy cientos de cubanos para ser entrevistados para obtener visas de turismo, negocios o asistir a conferencias, pero esta cantidad de usuarios es "normal" y las citas estaban programadas desde hace meses, explicó una fuente diplomática a la AFP.
 
"No hemos visto hoy más gente, es lo normal, toda la gente que viene tiene que tener una cita; esto está programado hace meses y posiblemente años", dijo la fuente, que pidió no ser identificada.
 
Una cantidad usual de usuarios se observaba también en el aeropuerto de La Habana, en agencias de viajes y en los consulados de España, México y Canadá, naciones a las que también emigran muchos cubanos. Casi todos los países exigen visa a los isleños, salvo algunas naciones del ex bloque comunista y pequeñas islas del Caribe.
 
Tampoco se observaba gran afluencia de público en las diferentes oficinas de migración de La Habana, donde algunos cubanos acudieron a "actualizar" su pasaporte y se enteraron que este trámite era innecesario.
 
La reforma migratoria, anunciada el 16 de octubre, fue bien acogida por la población, aunque algunos disidentes siguen escépticos, pues temen que el gobierno les impida selectivamente salir del país.
 
Una de ellas es la líder de las opositoras Damas de Blanco, Berta Soler, que dijo que le gustaría ir a Estrasburgo, Francia, con el fin de que el Parlamento Europeo le entregue el Premio Sajarov que les concedió en 2005 a este grupo de mujeres y que no han podido recibir debido a que el gobierno cubano les negó el permiso de viaje.
 
La ley migratoria es una de las reformas introducidas por el presidente Raúl Castro desde que sustituyó en el mando a su hermano enfermo Fidel, quien impuso restricciones para salir de la isla en 1961, en medio de grandes tensiones con Estados Unidos, en una época álgida de la Guerra Fría.
 
La nueva ley permite también que los menores de edad salgan del país, pero con permiso notarial de sus padres o tutores legales.
 
La reforma también beneficia a casi dos millones de emigrantes cubanos, que ya no tendrán que hacer largos trámites para visitar Cuba, incluidos los deportistas y profesionales que desertaron en giras al exterior o escaparon de la isla.
 
Con esta reforma, la principal barrera para salir de la isla comunista ahora es económica, por los costos de los billetes aéreos y pasaportes, además de visas en otros países.
 
Esta traba no es menor en un país donde el salario promedio es de 20 dólares al mes, mientras el pasaporte cuesta 100 dólares y un boleto aéreo a Florida, donde reside la mayor comunidad de inmigrantes cubanos, vale más de 500 dólares.
 
(Agencias)

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar