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Investigan cuentas de la mafia y de políticos en el banco del Papa

 

Entre las 34 mil cuentas corrientes del Instituto para las Obras de Religión (IOR), más conocido como el banco del Papa, habría algunas cifradas que podrían esconder “dinero de la mafia y provenientes de otras actividades ilícitas, comprendidos sobornos pagados a políticos y a altos funcionarios del Estado”.
 
Esta sensacional versión la dio ayer el diario Corriere della Sera y explica por qué el presidente de la entidad bancaria, Ettore Gotti Tedeschi –destituido sin anestesia hace dos semanas de su importante cargo– afirmó en una nota conocida esta semana: “Temo que me maten”.
 
El escándalo gira en torno a los manejos ilegales en el banco del Papa, donde depositan montañas de dinero legal la Curia Romana y sus “ministerios” pontificios, la misma Ciudad del Vaticano, las órdenes religiosas, la riquísima Iglesia italiana, diplomáticos, obispos y clérigos. En total, se habla de unos cinco mil millones de euros. Sus consecuencias pueden ser mucho más graves que el reciente arresto del mayordormo de Benedicto XVI, Paolo Gabriele, acusado de filtrar documentos de los apartamentos pontificios, en un hecho que sacude hasta los cimientos en estos días a la Santa Sede por el desprestigio que acarrean a la figura y la autoridad del Papa.
 
El martes fue allanada por el Grupo Especial Operativo del arma de carabineros la casa de Milán de Gotti Tedeschi. Dicen que el “professore” –académico de la Universidad Católica, miembro del Opus Dei– respiró aliviado cuando comprobó que los uniformados eran carabineros reales y no una patrulla de sicarios enviada para asesinarlo. Gotti Tedeschi lo comentó a los magistrados de Nápoles que lo interrogaban, mientras los carabineros revisaban el lujoso apartemento del banquero. Gotti había sido el titular de la filial italiana del español Banco de Santander antes de que el Papa lo nombrara en 2009 al frente del IOR.
 
Los magistrados de Nápoles querían saber de los manejos entre Gotti y Cesare Orsi, presidente de Finmeccanica, el gigante estatal que produce armamentos, helicópteros y otros productos industriales sofisticados. En la búsqueda, los carabineros descubrieron un armario con 47 grandes carpetas donde había mucho sobre Finmeccanica y el Santander. Pero también encontraron abundante material sobre el IOR. Allí estaba un memorial secreto escrito por Gotti Tedeschi, quien colaboró en la encíclica social del actual pontífice alemán.
 
Adentro, el banquero y padre de cinco hijos había construido una Caja de Pandora que equivale a una bomba que hace temblar al Vaticano. “Temo que me maten. En el Vaticano he visto cosas que me dan miedo. Si me matan, en este dossier encontrarán las razones de mi muerte”, escribió Gotti en una nota a sus amigos.
 
La versión del Corriere della Sera , firmada por la muy bien informada Fiorenza Sarzanini, indica como causa del terror de Gotti las cuentas cifradas que esconderían mucho dinero de la mafia y la corrupción de alto vuelo.
 
El banquero vaticano dijo que había intentado averiguar quiénes estaban detras de las cuentas cifradas, pero aclaró que lo que había logrado fue al fin de cuentas un neto rechazo por parte del director general del IOR, Paolo Cipriani, “que estuvo siempre en contra de la línea de transparecencia que yo quería realizar”.
 
Cuando vieron este memorial, los jueces de Nápoles llamaron a sus colegas magistrados de Roma, a cargo de la investigación sobre acusaciones de reciclaje de dinero contra el IOR, quienes llegaron rápidamente en avión a Milán y se trasladaron hasta el protegido cuartel del Núcleo Especial Operativo de los carabineros, donde Gotti Tedeschi fue informado por media docena de magistrados de Nápoles y Roma.
 
Al parecer, el gobierno decidió darle una protección especial al ex banquero del Papa porque sus confesiones y los documentos que entregó son material incendiario. En el dossier hay copias de mails y de agendas personales, además de otro material escrito.
 
Gotti Tedeschi, a su vez, se sorprendió cuando los magistrados de Roma le mostraron el material que ellos habían reunido sobre el tema del lavado de dinero. Había hasta interceptaciones de diálogos del secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, con el secretario personal del Papa, monseñor Georg Gaenswein.
 
En octubre de 2010, la magistratura italiana bloqueó una transferencia del IOR al Crédito Artesano por 23 millones de euros. La acusación es que no se identificaba a los dueños de ese dinero, lo que hacía fuerte la sospecha de un reciclaje o lavado.
 
Fuente: Clarin

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