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El EI reivindica el ataque a un barco egipcio en la provincia del Sinaí

Tres fotografías difundidas a través de Twitter por el Estado Islámico en la península del Sinaí mostraban, el ataque con un misil a una fragata del ejército egipcio. Según el comunicado del grupo terrorista, habrían logrado hundir el barco y matar a su tripulación, extremo que el propio ejército negó en un comunicado. Admitía el ataque, pero el navío no se hundió ni hubo víctimas.

La patrullera egipcia surcaba las aguas de la zona fronteriza con la Franja de Gaza, en el Mediterráneo, en el momento del ataque. Desde la costa, el Estado Islámico disparaba un misil guiado, cuyo alcance puede llegar a los cuatro kilómetros. Las fotografías, difundidas también por el grupo de inteligencia SITE, muestran como el misil vuela hacia su objetivo para finalmente impactar, causando una gran bola de fuego y humo.

Según el comunicado del ejército egipcio, la patrullera estaba persiguiendo a militantes frente a las costas de Rafah, en el límite con la franja de Gaza, y se produjo un intercambio de fuego. Como resultado del mismo, se habría originado el incendio, pero no habría víctimas mortales.

No es el primer ataque naval del EI que recibe el ejército egipcio. A finales del 2014 hubo ya un intercambio de fuego murieron cuatro atacantes.

Pese a ser el primer ataque naval reivindicado por el Estado Islámico en Egipto, no es el primero que recibe el ejército. En noviembre de 2014, una lancha patrullera recibió disparos desde una barca de pescadores frente a las costas de Damietta, cerca del Canal de Suez. En el intercambio de fuego, el ejército mató a cuatro de los atacantes, pero no se esclareció si fue un ataque de militantes organizados o de un grupo de traficantes.

Este incidente se suma a una escalada de violencia en el norte de la península que tuvo como punto de inflexión el ataque a Sheij Zuweid, el pasado 1 de julio. Aquel día, cientos de militantes asaltaron coordinadamente varios puntos de control de las fuerzas de seguridad egipcia, ejército y policía, y mantuvieron en vilo al país. El ejército aseguró que 21 de sus miembros y 100 militantes habían perdido la vida en la batalla, a los que se sumaron otras decenas de militantes en los días sucesivos en distintos ataques aéreos.

Muchos analistas interpretaron aquella batalla como un paso adelante del grupo terrorista, que pretendía hacerse con el control, por primera vez, de una ciudad egipcia. También llamó la atención el uso de misiles guiados, iguales al del ataque de ayer, con los que los militantes aseguraron haber derribado un helicóptero, así como el uso de la fuerza aérea por parte del ejército en zona urbana. Las preguntas que quedó por responder son, ¿de dónde sacan las armas los militantes? ¿Cuántos son?

Tres días después de la batalla de Sheij Zuweid, que algunos definieron como la mayor vivida en Egipto desde la guerra de 1973 contra Israel, dos cohetes lanzados desde el Sinaí aterrizaron en territorio israelí, aunque no causaron ningún daño. El viernes pasado el Estado Islámico reivindicó también el ataque con bomba al consulado italiano en El Cairo, que dejó a un vendedor ambulante muerto, siendo el mayor ataque en la capital egipcia.

El Estado Islámico en el Sinaí está formado por militantes islamistas del grupo que anteriormente era conocido como Ansar Beit al Maqdis. Empezó a tomar relevancia tras el alzamiento popular de 2011 contra el gobierno de Hosni Mubarak y sus primeras acciones consistían en sabotear el gasoducto que cruza la península del Sinaí con destino a Israel y Jordania Lo repitió decenas de veces).

Tras el golpe de estado del actual presidente, Abdelfatah al Sisi, contra el gobierno de los Hermanos Musulmanes de Mohamed Morsi, en 2013, sus ataques se diversificaron y multiplicaron, haciendo del ejército su principal objetivo. Después, Ansar Beit al Maqdis, formado por egipcios, palestinos y libios en su mayoría, fue el primer y mas notorio grupo en jurar pleitesía al califa del Estado Islámico en Iraq y Siria, Abu Bakr al Bagdadi, en noviembre de 2014. Desde entonces, se autodenominan Provincia del Sinaí.

Agujero negro informativo

A la opacidad propia del Estado Islámico se suma la poca información que da el ejército sobre el norte del Sinaí; la presencia de periodistas occidentales en la zona está prohibida y las historias, siempre a manos de periodistas egipcios, llegan a cuentagotas. Además, tras la batalla de Sheij Zuweid, el gobierno egipcio ha propuesto criminalizar a la prensa que no explique la versión oficial de los acontecimientos. Si bien en un principio se preveían dos años de cárcel por inflar intencionadamente el número de víctimas en ataques terroristas, el gobierno ha dado marcha atrás y lo dejará en multas que superan los 20.000 Euros.

Pese a ser pocas, las historias que llegan cuentan que los habitantes del norte del Sinaí viven esclavos de la guerra entre ejército y terroristas. Si los primeros imponen larguísimos toques de queda y detenciones aleatorias, los segundos asesinan si sospechan que la población colabora con el ejército, como hicieron en abril con una mujer beduina de 32 años. El ejército egipcio creó hace unos meses, además, una zona de seguridad en la ciudad de Rafah, fronteriza con Gaza, a base de derribar las viviendas situadas a menos de un kilómetro de la franja. El objetivo era acabar con los túneles de abastecimiento por donde cree que hay movimiento de armas y militantes.

CORTESÍA EL MUNDO

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