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Dilma Rousseff se «escapa» en moto y sale a recorrer Brasilia de noche

A pesar de transmitir una imagen de formalidad casi extrema, todo indica que a la presidenta brasileña Dilma Rousseff le encantan las aventuras. Según relatos de su colaboradores más allegados, hace una semana ella les confesó que se había ido a dar una vuelta en moto, y de incógnito, por Brasilia. “ Me puse el casco y salí andando por las calles ” contó a su ministro de Energía, Edison Lobao.
 
En el momento de la confesión presidencial, en un ascensor del Palacio del Planalto, estaba junto a ellos el jefe de la seguridad presidencial, el general Marcos Antonio Amaro. Dilma le confesó al ministro Lobao: “Ni él sabe de la escapada”, señalando hacia el custodio militar.
 
Pero la presidenta se confundía, su guardaespaldas número uno estaba bien al tanto de la salida: “Sí, señora presidenta. Estoy bien al tanto.
 
Envié un equipo de seguridad para seguirla a una distancia prudencial”. Lo que Amaro no quería era quebrar la sensación presidencial de libertad.
 
Lobao le dijo a la prensa brasileña que recién en ese momento, con la confirmación del general, creyó en la historia que le había contado su jefa.
 
Dilma demostró cuánto pesa la tarea gubernamental y el escaso tiempo que le resta para sus demandas personales. Ya sea en Brasil o en el exterior, la presidenta Rousseff cumple un programa estrictamente protocolar, que muy raramente ha incluido alguna visita turística.
 
Los momentos libres que dispone, generalmente los fines de semana, ella los dedica a su hija y a su nieto. En ese viajecito sigiloso, en moto y por las calles brasilienses, la jefa de Estado contó que pudo “sentir mejor el aire de Brasilia”.
 
Lo que no se sabe es si Rousseff salió sola o en la grupa de alguien experimentado en el manejo de motos. Su jefe de seguridad nada dijo al respecto. Pero, según fuentes del Palacio del Planalto, Dilma no tiene registro para manejar motos y en principio no sabría manejar el vehículo.
 
De acuerdo a las declaraciones del ministro Lobao ante periodistas, sorprendido por la confesión, él mencionó los riesgos de seguridad que la presidenta había corrido. Ella le respondió: “La vida está llena de riesgos. Todo lo que se hace en la vida significa peligros”.
 
El ministro de Energía, sin embargo, opinó y retrucó: “Es que, señora, debe preocuparse no sólo por usted misma y por su hija. También por los 200 millones de brasileños”. Un colega de Lobao dijo descreer que la presidenta se haya escapado en moto para andar sin rumbo fijo.
 
Fuente: Clarín.

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