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Bryan Russell aspira a convertirse en el primer congresista con síndrome de Down

LIMA, PERÚ.- Hay un sueño recurrente en Bryan Russell Mujica. En aquella visión, él se ve dentro del pleno del Congreso del Perú, sentado en uno de los 130 curules, debatiendo sus ideas para lograr un país más inclusivo. “Lo he soñado muchas veces”, confiesa y saca el pecho como si quisiera entrar en el personaje. Pero, a diferencia de otros soñadores, este peruano de 27 años con Sindrome de Down decidió llevar esa imagen al plano real y entró a competir como uno más en las elecciones congresales extraordinarias, que se realizarán el próximo 26 de enero.

Haber dado ese paso convierte a Bryan en la primera persona con síndrome de Down en el mundo en aspirar a un puesto dentro del Congreso. Un reto inmenso. Pero él asegura que no le teme a nada. “Las personas que aman a su país deben hacer algo por él y no sólo quejarse”, comenta. “Hay que romper con la barrera del conformismo”. Lo dice con total seguridad y consciencia del desafío que se ha impuesto. “Soy muy arriesgado y aventurero”. Una actitud que lo ha llevado lejos. Incluso, a convertirse hace cinco años en el primer peruano con su condición en graduarse en una universidad.

Bryan se tituló de comunicador social en la Universidad San Ignacio de Loyola e incursionó en la radio con un segmento llamado “Perú, te incluye”. Pero la política siempre había sido una inquietud personal por influencia de su padre Michael Russell, quien ejerció cargos diplomáticos dentro del gobierno irlandés. “Soy un líder por naturaleza”, afirma sin tapujos. “Tengo amor al servicio y a la patria. Así que siento que puedo hacer mucho por mi país y por mi gente. Aparte, nunca me ha gustado la injusticia, el maltrato ni la discriminación”.

Su primer acercamiento a la política ocurrió en 2018, durante las elecciones municipales. En ese entonces, Bryan se postuló al cargo de regidor dentro de la lista del partido Perú Nación, por la municipalidad de Miraflores. Su campaña fue austera y no logró recoger más de 900 votos. Sin embargo, aquella experiencia le dejó muchos aprendizajes. “Hay que persistir si quieres llegar. En la política, se debe ser más despierto. A veces tanta ingenuidad te adormece. Se requiere un poco de malicia, porque la política puede llegar a ser muy sucia”, comenta.

Así que Bryan siente que a esta nueva campaña entra más fortalecido y con un compromiso mayor, por el desencanto que tienen los electores frente a un Congreso desacreditado que fue disuelto el pasado 30 de noviembre. “Es increíble cuánta corrupción hay en el país. Se necesita limpiar la institución, que fue muy prestigiosa en el pasado. Tenemos que actuar dentro del marco de la ley, para que no haya nada inmundo. La gente lo reclama. Cuando me ven en la calle, me dicen que yo soy el cambio que Perú necesita y eso me da más empuje para seguir”.

La dinámica de Bryan ha dado un vuelco desde que inició la campaña, a principios de diciembre. Sus días empiezan a las 5 de la mañana o antes, según lo copada que esté su agenda de entrevistas. Su mamá, Gladys Mujica, funge de jefa de prensa y es quien lo acompaña a las presentaciones con medios, pero sin inmiscuirse en el trabajo de su hijo. Luego, acude a reuniones del partido o entrega personalmente sus volantes para conversar con la gente. “Yo quiero ser la voz de todos los peruanos. Esa es la verdadera inclusión”, comenta.

Sin embargo, Bryan quiere abogar por las personas con discapacidad, quienes reclaman por ser escuchadas. Las propuestas que llevará al Congreso van enfocadas en mejorar la infraestructura para adaptar las calles a quienes tienen dificultades de movilidad; promover una educación inclusiva; exigir que las empresas cumplan con su cuota de empleo para esta población y cubran el seguro médico. Así como impulsar el emprendimiento social, para que también tengan la oportunidad de formar una pequeña empresa y generar sus propios recursos.

Bryan recuerda que una vez fue víctima de discriminación al subir a un autobús. Una persona le reclamó al chofer que cómo podía permitir el ingreso de personas como él. “Ese trato choca”. Crédito: Felipe Carrillo.

“Hace falta mucha educación para tratar a las personas con discapacidad”, afirma. “Nos ignoran y nos discriminan en todos los ámbitos. Nos tratan como bebés cuando somos unos adultos y podemos valernos por nosotros mismos.

La sobreprotección también es una forma de exclusión porque nos limita”, agrega Bryan, quien espera impaciente los resultados del 26 de enero. Él sabe que tienen tantas posibilidades de ganar, como de perder. Pero, en cualquiera de los escenarios, le gustaría seguir con su vida pública. “Tengo todas las capacidades para aportar a este país, que me vio nacer”.

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