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Afirman que el avión voló 7 horas, se quedó sin combustible y cayó al mar

Un análisis de unas cuantas señales muy debilitadas enviadas por el vuelo 370 de Malaysia Airlines a un satélite de la empresa británica Inmarsat ayudó a las autoridades a concluir que el Boeing 777 se estrelló en una zona remota en el sur del Océano Indico, luego de que se le agotara el combustible.

La información más precisa de la última señal del avión orientó a las autoridades a reducir la zona de búsqueda patrullada por aviones y barcos a 2.500 kilómetros al sudoeste de Perth, Australia. Los investigadores carecían de esa información porque el sistema de comunicación que identificaba al avión a los controladores aéreos había sido apagado al mismo tiempo que el avión se salió de curso de su destino original hacia Beijing, la madrugada del 8 de marzo.

En base a los datos satelitales, el Boeing se habría estrellado entre las 08.11 y las 09.15, hora de Malasia.

Eso supone que el avión cayó entre siete horas y media y ocho horas y media después de haber despegado de Kuala Lumpur. “Ese era el tiempo que el avión podría volar con el combustible que llevaba a bordo”, señaló a la prensa el ministro de Trasporte malayo Hishammuddin Hussein.

La última señal del avión fue detectada a las 08.11, según los datos confirmados hasta el momento. Pero el aparato había enviado otra señal “parcial”, hasta ahora desconocida, a las 08.19. Cuando a las 09.15 se intentó contactar desde tierra con el Boeing 777-200, no se recibió ninguna señal.

Por el momento sigue sin haber explicación sobre los motivos que llevaron al avión a apartarse de su rumbo hacia Beijing. “No puedo ofrecer un resultado, pues entorpecería las investigaciones en marcha”, afirmó el jefe de policía, Khalid Abu Bakar. Se está investigando tanto un posible sabotaje interno como un secuestro, aunque tampoco se descarta un problema técnico, afirmó.

Después de que el sistema de comunicación de a bordo fuera desconectado, el avión desaparecido sólo envió una señal al satélite, que le devolvió otra respondiendo que lo había registrado. De acuerdo con esa señal, en la primera fase se investigaron dos posibles corredores, hacia el norte y hacia el sur. La señal necesita 0,12 segundos para llegar a los satélites que están a 37.000 kilómetros de altura del Ecuador, explicó el profesor de electrónica británico David Stupples, citado por el diario británico The Telegraph. Desde una posición situada muy al norte o muy al sur, la señal necesita más tiempo para llegar y eso también es un dato para saber dónde está.

“Nos servimos de las diferencias de velocidad con las que la señal del avión llegó al satélite y determinamos luego, por el tipo de señal, que había ido hacia el sur”, explicó al mismo diario el vicepresidente de Inmarsat, Chris McLaughlin.

Pero para el gobierno de Beijing y sus expertos, todo va demasiado rápido. La noche del lunes el Ministerio de Exteriores de Beijing convocó al embajador de Malasia, Datuk Iskandar Bin Sarudin, quien tuvo que escuchar la indignación del gobierno chino por no haber sido informado previamente de que el primer ministro malasio, Najib Razak, anunciaría los resultados de las investigaciones y acabaría con las esperanzas de las familias de los 239 pasajeros, 153 de ellos chinos.

Desde ese momento, la búsqueda no arrojó resultados. Debido al mal tiempo en el Indico, Malasia anunció ayer la suspensión de la búsqueda del avión de Malaysia Airlines mientras se cuestiona la certeza de la información debido a los escasos datos brindados. “Las condiciones son horrendas y la zona es remota y traicionera. Allí se produjeron varios naufragios por los vientos y las mareas fuertes. Es probablemente uno de los lugares más remotos del planeta”, sostuvieron los investigadores.

Fuente: Clarín

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