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61 ancianos contagiados en una residencia en Bélgica tras fiesta de San Nicolás

En el año del coronavirus, hasta San Nicolás, el personaje navideño que según la tradición trae regalos en buena parte de Europa, ha traído sobre todo contagios a una residencia de ancianos de Bélgica tras su visita a principios de diciembre. De los 150 los residentes en el hogar Hemelrijck, en la ciudad flamenca de Mol, 61 han contraído covid-19, a los que se suman 14 de los miembros del personal que también han sido infectado.

San Nicolás estaba representado por el hijo de uno de los residentes, que se disfrazó del santo para divertir a los ancianos residentes. No presentaba síntomas de covid en el momento de la visita, pero dio positivo más tarde. Días después, decenas de personas de la residencia comenzaron a dar positivo en coronavirus, recoge el diario La Libre.

El Ayuntamiento de Mol (36.000 habitantes), que señala en un comunicado que ha muerto uno de los residentes, en cuidados paliativos antes de contagiarse, acusa a la dirección de la institución de organizar la fiesta de manera «totalmente irresponsable», aunque no determina si el brote derivó de la visita del santo. Todas las actividades de San Nicolás, una tradición de los primeros días de diciembre, estaban prohibidas este año en la localidad. El burgomaestre —un cargo similar al de alcalde— de la ciudad ha señalado que los responsables de la institución no les remitieron información precisa sobre la celebración. «De ser así, habríamos dado una opinión negativa», ha precisado Wim Caeyers .

La dirección de la residencia se defiende señalando que el santo no visitó ninguna habitación en particular, y que permaneció en una zona común, manteniendo la distancia y sin quitarse la mascarilla. Sin embargo, una fotografía difundida en redes sociales y recogida por el diario Het Laatste Nieuws muestra a varios residentes sin mascarilla.

Los responsables de la institución subrayan que San Nicolás, el santo en el que se inspira Papá Noël o Santa Claus en otros países, tampoco entregó regalos. Quienes sí los dieron fueron los Père Fouettard o vader geselaar (literalmente, «padre látigo»), un personaje siniestro que acompaña a San Nicolás según la tradición, pero los responsables apuntan a que estos ayudantes del santo eran personal de la propia residencia disfrazados de esa guisa.

La salud de los residentes, apunta el Ayuntamiento en un comunicado, seguirá vigilada de cerca. «A las personas que han dado negativo se les harán las pruebas todas las semanas», ha señalado Caeyens, informa el diario Le Soir. La mayoría solo presenta síntomas moderados y varias cursan la enfermedad sin ninguno, aunque hay un residente que necesita de un aporte de oxígeno.

“Sabemos que la dirección organizó esto con su mejor intención y trató de respetar las medidas. Pero también necesitan saber lo difícil que es con ese grupo objetivo de personas mayores, que además no han recibido visitas durante semanas o que tienen demencia leve. Hubiera sido mejor que el santo pasease fuera del edificio o pedirle a un miembro del personal que lo interpretara», ha precisado el burgomaestre.

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