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Maduro le respondió a Obama: «su ley es una aberración»

Como no podía ser de otra manera, anoche Nicolás Maduro respondió con su habitual discurso explosivo a la decisión de Barack Obama de declarar a Venezuela «una amenaza a la seguridad nacional» y de imponer sanciones a siete funcionarios del régimen venezolano. El mandatario calificó la medida de Washington como un «Frankestein» y consideró que representa la «más grande agresión» de Estados Unidos contra Venezuela en la historia.

«Esta amenaza de una potencia como Estados Unidos es una desproporción, un exabrupto, una grosería, además de ilegal», dijo Maduro en un mensaje al país, como reacción a la ley de Obama.

En un tono de desafió a las sanciones, el gobernante designó a unos de los oficiales sancionados como flamante ministro del Interior y anunció que solicitará a la Asamblea Nacional (Congreso) una ley de poderes especiales de emergencia para preservar la paz, la soberanía y la integridad del país.

Maduro rechazó la ley y expresó su apoyo a los funcionarios sancionados por Estados Unidos, para quienes, pidió un aplauso en una reunión con su gabinete ejecutivo.

Teniendo a los funcionarios sancionados a su lado, designó al ex jefe de inteligencia, Gustavo González López, como ministro del Interior.

Con sarcasmo, el gobernante dijo que los oficiales pueden sentirse «orgullosos» por esta «condecoración» que les impuso el gobierno estadounidense.

Obama ordenó aplicar sanciones contra siete funcionarios venezolanos, presuntamente culpables de violaciones de derechos humanos y de corrupción en su país.

Se trata del comandante Antonio José Benavides Torres, el director general de la inteligencia Gustavo Enrique González López, el ex comandante Justo José Noguera Pietri, la fiscal Katherine Nayarith Haringhton Padrón, el director de la policía nacional Manuel Eduardo Pérez Urdaneta, el jefe de brigada Manuel Gregorio Bernal Martínez y el inspector general de las fuerzas armadas Miguel Alcides Vivas Landino.

Maduro dijo que la ley es una «aberración» y que las sanciones son «estúpidas», pues sólo prevén la anulación de las visas estadounidenses.

«Qué error tan garrafal, presidente Obama. Esta ley que ha aprobado, declarando a Venezuela una amenaza contra Estados Unidos y una emergencia nacional, es un Frankestein, es un monstruo que fueron proponiéndola con partes del Departamento del Tesoro, de Estado, de la CIA y de la derecha maltrecha de Venezuela», aseveró.

Dijo que el Obama de Chicago que defendía los derechos civiles «ha desaparecido» y ahora «hay un solo Obama, el de los halcones de Washington, del racismo, que es incapaz de defender a los afroamericanos para que los sigan matando en la calles».

«Estamos ante una agresión y amenaza del gobierno imperial de Estados Unidos a la integridad de la patria de Simón Bolívar. El presidente Obama pasó los límites que él cuidaba», afirmó.

Maduro señaló que en este episodio espera la derrota del imperialismo y aseguró que Venezuela continuará su camino en la construcción del socialismo.

Agregó la ley surge de la «desesperación e impotencia» de Estados Unidos, pues «no quieren entender la realidad de la Venezuela revolucionaria, socialista y chavista».

Asimismo, dijo que Venezuela no reconoce la ley, pues las leyes en Venezuela las hace la Asamblea Nacional.

«El golpe de Estado, (que) factura gringa tiene, ha sido derrotado y ante la derrota del golpe de Estado y la incapacidad de los agentes estadounidenses (sus opositores locales), figuras políticas de la oposición, los Estados Unidos de Norteamérica y el presidente Barack Obama, representando a la elite imperialista de Estados Unidos, ha decidido pasar personalmente a cumplir la tarea de derrocar a mi gobierno, intervenir Venezuela, a controlarla desde el poder estadounidense», dijo Maduro en un mensaje a la nación transmitido en cadena de radio y televisión.

«Por eso han dado este paso el día de hoy… El presidente Barack Obama ha dado el paso más agresivo, injusto y nefasto que jamás se haya dado desde Estados Unidos contra Venezuela», insistió el gobernante venezolano, acompañado de sus ministros y el alto mando militar. «Hay mucha desesperación aquí, impotencia».

La tensión entre Caracas y Washington ha aumentado en los últimos días. Maduro había acusado a Estados Unidos de estar detrás de un presunto golpe para derrocarlo. Washington lo ha negado.

La crisis en Venezuela, que comenzó en febrero de 2014 con protestas contra el gobierno, dejó 43 muertos, cientos de heridos y detenidos. Algunos de estos detenidos, como Leopoldo López, todavía siguen en prisión sin juicio.

(Fuente: Agencias)

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