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El ex presidente Hipólito Mejía se desligó de cualquier caso de corrupción

El ex presidente de la república Hipólito Mejía, habló la noche de este lunes a la nación sobre diferentes temas, desligando por completo su gestión de gobierno de los casos de corrupción que involucra a la empresa constructora Odebrecht, la cual declaró haber otorgado entre 2001 y 2014, sobornos por 92 millones de dólares a funcionarios del país, con el fin de conseguir la adjudicación de obras del Estado.
La alocución inició a las 7:30 de la noche.
Dio a conocer su posición sobre el caso, Mejía, quien fue presidente entre el 2000-2004, aseguró que ni en éste ni en ningún otro caso ha actuado al margen de la ley, como algunos, de manera irresponsables, han querido atribuirles.

Aquí el discurso del ex presidente Hipólito Mejía

“Quiero decir, con claridad, que doy todo mi apoyo a la movilización constante y pacífica de la ciudadanía, como ocurre en todo el país”, agregó.

En tanto, se refirió de manera particular a los dos proyectos en que estuvo involucrada la compañía Odebrecht durante su mandato, y dijo que el primer proyecto que involucró a la empresa brasileña, fue el Acueducto de la Línea Noroeste, “en cual al asumir la Presidencia encontré un contrato de préstamo por un monto de 129 millones de dólares, que había sido aprobado el 7 de octubre del 1999, por el gobierno presidido por el doctor Leonel Fernández, para este importante proyecto”.

Mejía dijo que decidió en ese caso darle continuidad a ese proyecto porque conocía, desde hace mucho tiempo, la relevancia del agua potable para mejorar la calidad de vida de los residentes de la Línea Noroeste. De manera muy personal, me sentí en el deber, como presidente, de hacer realidad el sueño de Antonio Guzmán y José Francisco Peña Gómez de dotar agua a esa región.

El proyecto original fue reformulado para conseguir dos objetivos:

Primero, llevar agua potable a comunidades no incluidas en el diseño original y que este funcionara por gravedad, en lugar de usar bombas de impulsión. Al distribuir el agua por gravedad, los costos de operación del acueducto se reducirían considerablemente durante su vida útil.

“El contrato de ejecución de esta obra fue adjudicado a un consorcio integrado por las empresas brasileñas Andrade Gutierres y ODEBRECHT. Los cambios introducidos al diseño de esta obra, para alcanzar los objetivos antes mencionados, resultaron en una modificación del presupuesto original de 129 a 141 millones de dólares, solo para el Acueducto de la Línea Noroeste. Al término del gobierno que presidí, el Acueducto de la Línea Noroeste no estaba concluido. Correspondió al nuevo gobierno continuar esa obra”, defendió.

Dijo que el otro proyecto contratado con la empresa brasileña, durante su presidencia, fue el de la Presa de Pinalito, que consistía en la construcción de una central hidroeléctrica en la provincia Monseñor Nouel, aguas arriba de la presa de Río Blanco.

Resaltó la importancia de esta obra se resumía en dos objetivos principales: primero era la generación hidráulica de 50 megavatios de energía eléctrica. Y, el segundo, la protección de la cuenca hidrográfica de la presa de Río Blanco.

Indicó que aunque ese proyecto no se ejecutó durante su presidencia, considero explicó que basado en los términos técnicos y financieros de estudios, se hizo una invitación a un conjunto de empresas especializadas en este tipo de obras, a fin de que presentaran sus propuestas.

“Este proyecto involucró la obtención de dos préstamos: El primer préstamo se hizo con el Banco Nacional de Desarrollo y Social de Brasil, por el monto de 101 millones 460 mil dólares. El segundo préstamo se hizo con el ABN AMRO Bank, de Holanda, por un monto de 30 millones 260 mil dólares. Es decir, que el monto aprobado para dicho proyecto fue de 131 millones 720 mil dólares”, agregó y externó que desde octubre de 2002 hasta agosto de 2004 se realizaron tres adenda a este proyecto. Eso resultó en la prórroga del plazo para la propuesta de financiamiento y para incluir, sin alterar el presupuesto, un estudio de impacto ambiental y la supervisión de la obra, entre otras cosas.

Esos cambios representaron un ahorro para el país de seis millones y medio de dólares.

Explicó que aunque para el 2004 ya se habían terminado todos los estudios y disponíamos de los recursos para iniciar la ejecución de la obra, la prudencia me aconsejó, que en medio de una campaña electoral, era inoportuno iniciar una obra que trascendía el término de mi gobierno.

“Eso significa que durante mi gobierno no se desembolsaron fondos para la Central Hidroeléctrica de Pinalito”, dijo.

A continuación el discurso íntegro del expresidente Hipólito Mejía.

HIPÓLITO MEJÍA

DISCURSO A LA NACIÓN

6 DE MARZO DE 2017

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